Una frecuencia cardiaca normal se sitúa entre los 60 y 100 latidos por minuto. Pero una alteración del ritmo cardíaco puede llegar a pasar inadvertida para muchas personas y detectarse únicamente al hacer pruebas diagnósticas.
La imagen más común que tenemos del Big Bang es que a partir de un punto surgió un universo que se ha ido expandiendo.
Pero, ¿qué pasa si éste universo es solo el gemelo de otro universo que se formó al mismo tiempo en ese punto y se ha ido expandiendo en la dirección opuesta?
Esa es la audaz propuesta que recientemente publicó un grupo de cosmólogos del Instituto Perimetral de Física Teórica en Canadá.
Y van más allá.
En ese antiuniverso que proponen, como avanza en dirección opuesta al nuestro, el tiempo también corre en el sentido contrario.
¿Por qué se producen los latidos del corazón? ¿Cuándo hablaríamos de arritmia? Una arritmia es una «alteración del ritmo cardiaco» y los latidos ocurren como «consecuencia de unos impulsos eléctricos que hacen que las aurículas y los ventrículos se contraigan de forma sincrónica y rítmica», explican desde la Fundación Española del Corazón (FEC).
Una frecuencia cardiaca normal se sitúa entre los 60 y 100 latidos por minuto. Pero una alteración del ritmo cardíaco puede llegar a pasar inadvertida para muchas personas y detectarse únicamente al hacer pruebas diagnósticas.